. Entre las causas de problemas en los cartílagos se encuentran:
- Articulaciones de cabeza y cavidad, como las del hombro y la cadera - permiten movimientos hacia atrás, hacia delante, de lado y de rotación.
- Articulaciones de bisagra, como las de los dedos de las manos y los pies, las rodillas o los codos - permiten sólo movimientos de doblar (flexión) y de enderezar (extensión).
- Articulaciones de pivote (o de eje), como las del cuello - permiten movimientos de rotación limitados.
- Articulaciones elipsoidales, como la de la muñeca - permiten todo tipo de movimientos excepto los de eje.
Osteocondritis disecante
¿Qué es osteocondritis disecante?
En osteocondritis disecante un pedazo suelto de hueso y cartílago se separan del extremo del hueso por pérdida de suministro de sangre. El pedazo suelto puede quedarse en el mismo lugar o caer dentro del espacio articular haciendo que la articulación sea inestable. Esto causa dolor y una sensación de que la articulación está "enganchada" o que está "cediendo" Estos pedazos sueltos a veces se conocen como "ratones articulares". La osteocondritis disecante usualmente afecta las rodillas y los codos.
¿A quién le da osteocondritis disecante?
A cualquier persona le puede dar osteocondritis disecante, pero esto ocurre con más frecuencia en niños y hombres jóvenes entre los 10 y los 20 años de edad mientras que aún están creciendo. La osteocondritis disecante está siendo diagnosticada con mayor frecuencia en niñas a medida que éstas comienzan a practicar deportes con mayor frecuencia. Ésta afecta a los atletas, especialmente a los gimnastas y jugadores de béisbol. La forma adulta ocurre en hueso maduro, y la juvenil ocurre en hueso en estado de crecimiento.
¿Cómo sé si mi dolor articular es osteocondritis disecante?
Si usted tiene una articulación adolorida, especialmente en una rodilla o un codo, vaya a ver a su médico. Usted podría tener hinchazón y podría no ser capaz de extender su brazo o pierna por completo. Su dolor podría o no estar relacionado con una lesión. Usted puede tener dolor durante períodos de actividad y sentir rigidez después de descansar. Todas estas son claves para su médico de que usted tiene osteocondritis disecante. Su médico le examinará para asegurarse de que la articulación esté estable y para ver si hay líquido de más en la articulación. El médico considerará las posibles causas de dolor articular tales como fracturas, esguinces y osteocondritis disecante. Si se sospecha osteocondritis disecante su médico le ordenará radiografías para revisarle todos los lados de la articulación.
¿Qué exámenes me debo hacer?
Si en las radiografías se ven señas de osteocondritis disecante en una articulación, le harán radiografías de la otra articulación para compararlas. Después de esto, es probable que le tomen imágenes de resonancia magnética, RNM (MRI por sus iniciales en inglés). Una RNM puede mostrar si el pedazo que está flojo aún está en su lugar o si se ha movido dentro del espacio articular. Si el pedazo flojo está inestable es probable que usted requiera cirugía para removerlo o asegurarlo. Si el pedazo flojo está estable es probable que usted no necesite cirugía pero puede necesitar otros tipos de tratamiento.
¿Debo dejar de hacer actividades deportivas?
Si le recomiendan un tratamiento no quirúrgico usted debe evitar actividades que le causan malestar. Debe evitar los deportes competitivos durante seis a ocho semanas. Su médico le puede sugerir hacer ejercicios de estiramiento o nadar en vez de estos.
¿La osteocondritis disecante puede curarse?
La gente joven tiene mejor probabilidad de poder regresar a sus niveles de actividad normal, a pesar de que puede que no puedan continuar practicando deportes con movimientos repetitivos tales como lanzamiento de pelota en béisbol. Es más probable que los adultos requieran cirugía y menos probable que se curen por completo. Más tarde les puede dar artritis en la articulación.
Desgarro Meniscal (Mensical Tear)
Una parte de la rodilla más frecuentemente lesionada, el menisco es un cojín elástico en forma de curva donde contactan los huesos importantes de su pierna. El cartílago meniscal curva como la letra "C" en el interior y exterior de cada rodilla. Un fuerte tejido estabilizador, el menisco ayuda la articulación de la rodilla lleva peso, desliza y gira en muchas direcciones. También protege que el fémur (el hueso del muslo) y la tibia (la espinilla) no se rocen.
Los futbolistas y otros jugadores de deportes de contacto pueden lesionar el menisco por torcer la rodilla, girar, parar súbitamente o decelerar. En atletas, los desgarros meniscales suelan a suceder en combinación con otros daños tales como un ligamento cruzado anterior (también llamado ACL, su sigla en inglés) lesionado. La gente más anciana puede lastimar el menisco sin ningún trauma ya que el cartílago se debilita y desgasta a través del tiempo, preparándose para un desgarro degenerativo.
Signos y Síntomas
Puede que Ud. experimente una sensación de chasquido o tronido cuando se desgarra el menisco. La mayoría de la gente todavía puede caminar sobre la rodilla lastimada y muchos atletas siguen jugando. Cuando los síntomas de inflamación en la articulación comienzan, la rodilla se siente dolorosa y apretada. Por varios días Ud. tendrá:
- Rigidez e inflamación.
- Tensión en la línea de la articulación.
- Aumento de líquido ("agua dentró de la rodilla").
Sin tratamiento, un fragmento del menisco se puede desprender y flotar en la articulación, ocasionando que tropiece, tronido o bloqueo. La rodilla se hace "bloqueada," frecuentemente en un ángulo de 45°, hasta que Ud. la mueva manualmente o la manipule de otra manera. Si Ud. cree que tiene un desgarro meniscal, vea a su médico ahora mismo para el diagnóstico e tratamiento individualizado.
Diagnosis
Cuente a su médico exactamente qué sucedió y cuándo. Él o ella puede realizar la prueba física para evaluar el alcance de su desgarro meniscal. Puede que Ud. necesite radiografías para excluir osteoartritis u otro posible razón del dolor de rodilla. A veces su médico puede usar Imágenes por Resonancia Magnética (también conocido como MRI, su sigla en inglés) para conseguir una mejor vista a los tejidos blandos de la articulación de la rodilla. También puede usar el médico un telescopio miniatura (artroscopio) para mirar adentro de la articulación de la rodilla, especialmente si su rodilla se bloquea. Se desgarran los meniscos en varias maneras diferentes:
- Los atletas jóvenes frecuentemente consiguen desgarros longitudinales o "asa de balde" si el fémur y la tibia atrapan el menisco cuando gira la rodilla.
- Con menos frecuencia, los atletas jóvenes consiguen una combinación de desgarros llamados radiales o "el pico de papagayo" en que el menisco se parte en dos direcciones debido a actividades repetitivas de tensión tales como correr.
- En la gente más anciana, degeneración de cartílago que comienza en el borde interior ocasiona una desgarro horizontal que se corre para el exterior.
Tratamiento Conservador
El tratamiento inicial de una desgarro meniscal sigue una fórmula básica: reposo, hielo, compresión y elevación, combinada con medicaciones no esteroides antiinflamatorios para el dolor. Si su rodilla está estable y no se inmoviliza, este tratamiento conservador puede ser todo lo que Ud. necesita. Los vasos de sangre alimentan los bordes exteriores del menisco, dando a esta parte la potencialidad para repararse. Desgarros pequeños en los bordes exteriores frecuentemente se reparan con descanso.
Reparación Quirúrgica
Si su desgarro meniscal no se sana y su rodilla llega a ser dolorosa, tiesa o bloqueada, puede que Ud. necesite reparación quirúrgica. Dependiendo del tipo de desgarro, si Ud. también tiene un ligamento cruzado anterior (también llamado ACL) lesionado, su edad y otros factores, su médico puede usar un artroscopio para retirar los pedazos de cartílago dañados. Un yeso o aparato ortopédico inmoviliza su rodilla después de la cirugía. Ud. debe completar un curso de ejercicios de rehabilitación antes de volver a sus actividades normales.
Reemplazo Completo De Una Articulación (Joint Replacement)
¿Qué es el reemplazo completo de una articulación?
Se habla de reemplazo completo de una articulación cuando se reemplaza una articulación artrítica o dañada con una articulación artificial llamada prótesis.
¿Qué es una articulación?
Una articulación se forma al unir los extremos de dos o más huesos con un tejido grueso. Por ejemplo, la articulación de la rodilla está formada por el hueso de la pierna inferior, llamada tibia o canilla, y el hueso del muslo llamado fémur. La cadera es la unión de una masa redonda que encaja en una cavidad y está formada por el extremo superior del fémur, la cabeza, y la parte de la pelvis llamada acetábulo, o la cavidad.
Los extremos de una articulación están recubiertos por una capa de material suave llamada cartílago. Cuando el cartílago es normal, permite el movimiento de la articulación sin fricción y sin dolor. Sin embargo, cuando el cartílago se daña o se ve afectado por artritis, las articulaciones se endurecen y ésto causa dolor. Todas las articulaciones están recubiertas por, o encapsuladas en, un tejido fibroso, el tejido sinovial, que produce un líquido que reduce la fricción y el desgaste de la articulación.
¿Porqué es necesario reemplazar la articulación?
El objetivo es aliviar el dolor que se siente en la articulación debido al daño sufrido por el cartílago. El dolor puede ser tal que la persona deja de utilizar la articulación, debilitando así los músculos que rodean la articulación y dificultando aún más el movimiento de la misma. Un examen médico o a través de radiografías se puede ver cuan dañada está la articulación. Antes de considerar un reemplazo total de la articulación se deben probar otros tratamientos para aliviar el dolor y la incapacidad.
¿Cómo se realiza un reemplazo total de la articulación?
Se le administra anestesia al paciente y el cirujano reemplaza las diversas partes de la articulación. Por ejemplo, en caso de una rodilla artrítica se reemplazarán los extremos dañados de los huesos y el cartílago con piezas metálicas y plásticas de la misma forma que permitirán recuperar el movimiento y función de la articulación. En caso de una cadera con artritis, la cabeza (o sea el extremo superior del fémur) se reemplaza con una pieza metálica de la misma forma que se conecta con una varilla metálica introducida dentro del fémur y se implanta una cavidad de plástico en la pelvis, reemplazando así la cavidad dañada. Aunque los reemplazos más comunes son de rodilla y cadera, también se realiza reemplazo de tobillos, pies, hombros, codos y dedos.
Los materiales que se utilizan en los reemplazos se diseñan de manera tal que permitan realizar movimientos tal cual lo hacen las articulaciones normales. La prótesis está generalmente compuesta de dos piezas: una metálica que se ajusta y encaja en una pieza plástica. Se utiliza una variedad de metales tales como el acero inxoidable, una aleación de cobalto y cromo y titanio. El material plástico es durable y resistente al uso (polietileno). Se puede utilizar un cemento plástico para fijar el hueso a la prótesis. Se puede también implantar el reemplazo sin utilizar cemento en casos en que la prótesis y el hueso se puedan fijar.
¿Cuál es el proceso de recuperación?
En términos generales el ortopedista le pedirá que utilice su "nueva" articulación inmeditamente después de la operación. En los casos de reemplazo total de cadera o rodilla podrá, generalmente, caminar el día posterior a la operación. Al inicio deberá caminar con un andadera, muletas o un bastón.
La mayoría de los pacientes siente algo de dolor en la articulación debido a que los músculos circundantes están débiles por la falta de actividad y el tejido debe curarse, pero esto pasará en unas pocas semanas o meses.
El ejercico es un componente importante del proceso de recuperación. Su cirujano ortopédico o sus ayudantes le explicarán los programas de ejercicios. Ejercicios varía de acuerdo con el tipo de articulación reemplazada y varía de paciente en paciente.
Después de la operación podrá jugar golf, caminar o bailar. No es aconsejable praticar otros deportes más fuertes como el tenis o correr.
Mejorará el movimiento de la articulación después de la operación, el nivel de mejoría dependerá del estado en que se encontraba la articulación antes de la misma.
¿Cuáles pueden ser algunas de las complicaciones?
Dígale a su cirujano ortopédico si sufre de alguna condición que pudiese afectar la operación. Las cirujías de reemplazo de articulación tienen éxito en 9 de cada 10 casos, y su hubiera algunas complicaciones son de tratamiento fácil. Algunas de las posibles complicaciones pueden ser:
Infección:
Se pueden ver infecciones en la herida o alrededor de la herida de la prótesis, puede ocurrir en el hospital o cuando regrese a su hogar y aún también varios años después. Se pueden ver algunas infecciones menores en la herida tratables con antibióticos. En los casos de heridas mayores o muy profundas tal vez sea necesario realizar otra operación y quitar la prótesis. Cualquier infección que tenga podrá llegar hasta la articulación operada.
Coágulo sanguíneo:
Los coágulos sanguíneos son el resultado de: menor movilidad lo que disminuye la circulación de la sangre por las venas, el sentir dolor o hichazón en la pantorilla o muslo puede indicar la existencia de un coágulo. Si llegase a ocurrir, su médico ortopedista tal vez decida realizar algunos exámenes para evaluar las venas de las piernas. Se pueden tomar algunas medidas para reducir la posibilidad de coágulos sanguíneos, a saber:
- medicación para hacer más fluida la sangre (anticoagulantes)
- medias elásticas
- ejercicios que aumenten el flujo sanguíneo de los músculos de las piernas hacia los muslos
- botas plásticas inflables que compriman los músculos de las piernas
Se podrán formar coágulos a pesar de utilizar estas medidas preventivas. Si después de haber salido del hospital notase hinchazón, enrojecimiento o dolor en las piernas llame al cirujano ortopedista.
Desajuste:
En los casos de reemplazo completo de la articulación, la prótesis puede aflojarse y causará dolor. Si el desajuste es muy grande, será necesario revisar la prótesis. Existen métodos de ajuste de la prótesis al hueso que reduciría el problema.
Dislocación:
A veces sucede que después del reemplazo completo de la cadera, la cabeza de la prótesis se sale de la cavidad. En la mayoría de los casos la cadera puede volver a colocarse sin necesidad de una nueva operación. En caso de dislocación también se puede usar un soporte durante un tiempo, sin embargo es común ver casos de dislocación después de una compleja operación de ajuste.
Desgaste:
Se verá desgaste en todas las articulaciones de reemplazo. En caso de uso excesivo se podrá ver algo de desgaste lo que requerirá una nueva cirugía.
Rotura de la prótesis:
Es poco frecuente que se rompan las piezas metálicas o plásticas, pero si así ocurriese será necesario realizar otra operación.
Daño nervioso:
Durante la operación se pueden dañar algunos nervios cercanos a la articulación reemplazada aunque este tipo de lesión o daño es muy poco frecuente. Se ve generalmente en los casos en que se opera para corregir una deformidad mayor o cuando se trata de alargar un miemrbo que se acortó por deformidad artrítica. Estas lesiones nerviosas se curan con el tiempo y hasta pueden llegar a recuperarse totalmente.
Preparaciones para el reemplazo completo de una articulación
Antes de la operación su médico ortopédico le hará algunas recomendaciones tales como:
- Donar su propia sangre para recibirla después de la operación, en caso que fuere necesario.
- Dejar de tomar ciertos medicamentos antes de la operación.
- Comenzar a hacer ejercicios para acelerar la recuperación después de la operación.
- Evaluar lo que necesite al salir del hospital, terapia domiciliaria y rehabilitacón post operatoria.
¿Es permanente el reemplazo completo de una articulación?
La mayoría de los reemplazos completos de articulación en gente mayor durará más o menos 10 años y brindará varios años de vida sin dolor, lo anterior sería imposible sin la operación. Los pacients más jóvenes tal vez requieran de una segunda operación para revisar el reemplazo completo. Los materiales utilizados y las técnicas quirúrgicas mejoran constantement por los esfuerzos conjuntos realizados por los ortopedistas, los ingenieros y otros científicos. Todos éstos avances ofrecen un futuro brillante a aquellas personas que elijan operaciones de reemplazo total de articulaciones para lograr una mejor calidad de vida con más independencia y con posibilidad de realizar actividades sin sintir dolor.
Su médico ortopedista cuenta con mucha experiencia en el diagnóstico y tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos del sistema muscoloesqueletal, los huesos, las articulaciones, los ligamentos, los tendones, los músculos y los nervios.